Por qué para triunfar en Twitter hay que ser como Friends

por

Hace unos días, curioseando en Twitter (que es, con mucha diferencia, mi red social favorita) encontré la imagen con la que encabezo este artículo. Buscaba inspiración para escribir este post sobre Twitter. Quería explicar de forma amena cómo ganar seguidores en Twitter y usar esta red social para poder generar una comunidad de verdaderos fans a tu alrededor, como yo he hecho. Como me pareció graciosa la idea, ahora tú tienes que aguantar…
Pertenezco a una generación que creció tomando café en el Central Perk y bailando con la melodía del “I’ll be there for you” con la que empezaba la serie. Así que perdóname si eres menos viejuno y esto no te suena de nada. Puedes aprovechar para ver la serie en Netflix y enterarte ;D.

Pero, en fin, que, para triunfar y ganar seguidores en Twitter:

Sé elegante como Rachel

Rachel tiene una elegancia natural que llevó a miles de mujeres en la época en la que se emitía la serie a llevar su foto a la peluquería y decirle al peluquero: “Quiero que me cortes el pelo como ella”. Sus vestidos se copiaban automáticamente. E inspiró a muchos diseñadores de cadenas low-cost.

En resumen, tiene una marca personal propia.

Eso es una de las cosas que tienes que perseguir si quieres sacarle el jugo a Twitter. Como escritor, debes tener muy claro quién es el lector objetivo al que te diriges: su edad, sus gustos, los temas que le interesan y le preocupan porque sobre esos temas —y no otros— van a versar tus tweets.

c
Ser un buen conversador no se basa generalmente en hablar de lo que a ti te interesa, sino de lo que le interesa al lector que quieres atraer.
  • No etiquetes a nadie que no tenga que ver con el contenido que compartes.
  • No utilices los mensajes privados automáticos. Dan ganas de salir corriendo de tu cuenta.
  • Y sé siempre elegante: no critiques errores ajenos. Reconoce los propios. Y entra en las redes a ayudar, no a vender.

Coquetea como Joey

«Pero, Ana —me dirás—, es que a mí lo que me interesa es hablar de mi libro» ¿En serio? No, lo que a ti te interesa es que los demás hablen sobre tu libro. No hay nada más terriblemente pesado que una conversación monotemática. Y eso es lo que ocurre en la mayoría de los perfiles de escritor. «Compra mi libro» repetido hasta la saciedad.

¿Cómo conseguir que los demás hablen de tu libro?

Pues no es trabajo de un día, porque no se limita solo a un coqueteo. Vas a tener que hacer un cortejo en toda regla. Haz listas de tu público objetivo y cada día dedica un momento de tu jornada a compartir el contenido de aquellas personas que te gustaría que te leyeran. Interactúa con ellas. Relaciónate. Deja de ser un completo desconocido.

Lo que quiere decir que tienes que empezar tu estrategia en redes sociales mucho, pero mucho antes de que se publique tu libro.

Todo cortejo tiene sus normas y debes ser paciente. A nadie le gusta que le agobien con serenatas todas las noches. Elogia sinceramente, pero no todos los días. Si no tienes nada bueno que decir sobre alguien, no digas nada. Poco a poco, irás creando una audiencia a tu alrededor.

«Uff, pero esto es un rollo. Yo quiero la fórmula instantánea» —me dirás. Y con razón. Todos queremos la solución ya y ahora. La vía más fácil y rápida ¿Recuerdas la escena de Kárate Kid  —sí, otra peli viejuna— en la que el señor Miyagui obligaba al protagonista a “dar cera, pulir cera”? El protagonista de Kárate Kid también quería aprender a vencer en el kárate ya, rápidamente, pero los mejores resultados llevan su tiempo.

Limpia como Mónica

Lo que  se publica en redes permanece. Por mucho que lo borres, siempre hay algún capullo que ha hecho una captura de pantalla. Así que en Twitter tienes que ser como Suiza: neutral y limpio. Antes de publicar un tweet —cualquier tweet— piensa dos veces si te puede perjudicar su contenido. Si existe la mínima posibilidad de que perjudique a tu marca personal, no lo publiques.

En mis cursos de marketing online para escritores, siempre recomiendo a mis alumnos que —a menos que sean Pérez Reverte— no hablen en redes de política, de religión ni de fútbol. Son temas en los que opines lo que opines, la polémica y las discusiones recalentadas están servidas.

Y si te metes en berenjenales sin querer, toma aire y cuenta hasta diez antes de contestar. Sé siempre educado y cortés. Y si no es posible mantener la educación —ya sabemos que hay trolls en las montañas—, no contestes.

Canta como Phoebe

Estás en Twitter con un objetivo: no lo olvides. Puedes comentar algo personal, por supuesto, pero piensa siempre en el por qué lo haces. A nadie le gustan los llorones. Recuerdo una booktuber que se quejaba en la red de que nadie veía sus vídeos. «Si nadie ve sus vídeos —pensaban quienes la leían quejarse— es porque serán una porquería». El efecto conseguido, como ves, era el contrario. Sus seguidores empezaron a huir en manada.

Sé optimista. Ayuda. Da ánimos. Apoya.

Bromea como Chendler

No te confundas, no te estoy diciendo que seas un payaso. Pero el humor —y tomarte las cosas con sentido del humor— ayuda a que muchas de las situaciones que se dan en redes se resuelvan. También favorece el compartir tu propio contenido sin sobrecargar al personal. Un ejemplo: esta foto que subí cuando re-eligieron a Obama como presidente. Jugaba con tres cosas: actualidad, humor y sí, hablaba de mi libro. Tuve un pico de ventas ese día.

Ama como Ross.

Convierte tu perfil de Twitter en un sitio tan sexy que pocos puedan resistirse a tus encantos:

  • Pon una foto tuya sonriente en el perfil.
  • Usa el humor en tu bio.
  • Adjunta siempre imágenes cuando compartas tweets (llama mucho más la atención).
  • Trata de que tu tweet fijado sea siempre llamativo y tenga que ver con tu público objetivo.
  • Publica solo contenido de valor para tus seguidores.
  • Mantén siempre un equilibrio entre seguidores y seguidos de al menos 4/2. Lo del follow back no sirve para obtener una audiencia fiel. Antes de seguir a alguien piensa: ¿Es mi público objetivo? Si no lo es pero te interesa por otro motivo, añádelo a una lista sin seguirlo.

Twitter es una amante difícil. Cuesta hacerse con la red social, pero una vez la has conquistado, es fiel y devota y te devuelve con creces el tiempo invertido en ella.

En Twitter, realmente te estás sentando a tomar café con tus lectores en el Central Perk. ¿Y qué persona con la que has tomado café resistiría echar un vistazo, aunque sea, a la portada de tu libro?

 

¿Usas Twitter en la formación de tu audiencia?

Toda la información de cómo hacer marketing en Twitter 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Send this to a friend